martes, 18 de noviembre de 2008

ANTECEDENTES




El presente proyecto de investigación surge de la necesidad de detectar a niños que cometen errores de tipo disléxico relacionados con la adquisición de la lectura y la escritura, en niños de primaria con el fin de coadyuvar en la disminución del bajo rendimiento escolar el cual se ve reflejado con el alto índice de deserción escolar en Hidalgo. La detección de estos errores permite desde un modelo cognitivo-conductual en la Psicología transferir los conocimientos obtenidos al aula para que los niños aprendan de una mejor manera y a un ritmo más homogéneo a leer y escribir. Además permite minimizar el índice de bajo rendimiento escolar y deserción.
Entre los principales socioeducativos actuales destacan la repetición y la deserción escolar temporal y definitiva. En México los problemas educativos abarcan tanto el bajo rendimiento académico como las dificultades específicas de aprendizaje (Romero, 2006). En ambos existen puntos de coincidencia: el desempeño deficiente en las áreas académicas básicas como la lectura y la escritura.
Resulta evidente entonces la necesidad de realizar una detección en los primeros años de la edad escolar, para así evaluar el repertorio de conductas que presenta el niño relacionadas con el aprendizaje escolar.
El proyecto tiene como base la conceptualización Psicológica cognitiva-conductual. En ella se parte del que el propósito de la escolarización es ayudar al estudiante a aprender diversos conceptos y conductas. El aprendizaje se define como: “Un cambio estable en el conocimiento o la conducta deliberado o no intencional que ocurre a través de la experiencia mediante la interacción de la persona con su entorno” (Woolfolk, 1998 pp. 204-205).
Citando a Doménech (2003, p.14), al referirse al trastorno específico del aprendizaje “Es una serie de dificultades en la adquisición de los aprendizajes escolares debido a alteraciones o retrasos de desarrollo de funciones sensorio motoras y perceptivas que interfieren en la ejecución de tareas escolares desde los primeros años de escolaridad, siendo ya detectables en la etapa preescolar”.
Las personas con trastornos de aprendizaje son aquellas que no consiguen realizar lo que razonablemente podría esperarse de ellas después de conocer sus aptitudes, intereses, habilidades y predisposiciones biológico-constitucionales Valett (2002).
Estos trastornos son más frecuentes en niños que en niñas y no se deben a ninguna deficiencia intelectual ni sensorial, ni a ninguna patología neurológica importante, ni a ningún trastorno de la esfera afectivo-emocional.
El resultado suele ser un deterioro de las actividades escolares básicas como son la lectura, la escritura y el cálculo, pudiendo estar afectadas solamente una o dos de ellas o bien las tres. Hay formas más o menos leves, pudiendo pasar incluso desapercibidas en un primer momento ya que los niños que las sufren pueden destacar en algunas tareas pero su rendimiento escolar suele ser bajo ya que la lectura, la escritura y los conceptos numéricos son herramientas imprescindibles para cualquier programa escolar actual. Cuando la dificultad para la lectura es muy severa, como sucede en algunas formas de dislexia, un niño puede llegar a la adolescencia sin un nivel mínimo de lectura, lo que representa una desventaja y unos problemas emocionales secundarios que pueden ser muy invalidantes.
Doménech (2003) menciona en su artículo “El niño con retraso escolar” puede tener problemas en el aprendizaje sin que estos tengan que ver con una deficiencia.
Para el diagnóstico de un trastorno específico del aprendizaje debe valorarse lo siguiente: que el retraso existe desde el comienzo de la educación (no ha aparecido posteriormente), que no es explicable por una falta de inteligencia, que el niño no presenta déficit sensoriales por corregir, que ha asistido regularmente a la escuela y ha recibido una educación adecuada y que esta situación está produciendo un deterioro escolar y clínico significativos (Doménech, 2003). El trastorno de aprendizaje mejor conocido y diagnosticado con mayor frecuencia es la dislexia. Se trata de un trastorno en muchas ocasiones mal diagnosticado ya que muchos niños etiquetados de disléxicos presentan alteraciones en el aprendizaje de la lectura que no son propiamente dislexia y que suelen ser mucho menos severos. Otro tipo de alteración que tampoco debe diagnosticarse de dislexia es la secundaria a un trastorno neurológico como puede ser una parálisis cerebral. Este caso no entra dentro del concepto que hemos señalado de trastorno del aprendizaje.
En la dislexia, el niño presenta una discapacidad para reconocer palabras, lectura lenta o inexistente y dificultad de comprensión del lenguaje escrito a pesar de tener un buen nivel de inteligencia. La dislexia puede ir asociada o no a otros trastornos de la expresión escrita, en particular una disortografía y trastornos del cálculo. También puede acompañarse de fallos de memoria, de dificultad de organizar tareas y de déficit de atención. Entre los disléxicos son más frecuentes los retrasos psicomotores, las dificultades de lateralización, ciertos trastornos perceptivos y las alteraciones de lenguaje. Pero no es forzoso que un niño disléxico presente estos otros tipos de dificultades (Doménech, 2003).
Fernández (1993) dice que el niño disléxico presenta una serie de características comunes, que se proyectan por una parte en su forma de reaccionar y en la dinámica de su personalidad, y por otra, en sus manifestaciones escolares.
La dislexia: según su etimología, significa cualquier trastorno en la adquisición de la lectura.
La dislexia seria la manifestación, en el campo pedagógico de una serie de trastornos. En ocasiones pueden presentarse todos de un modo global, pero es más frecuente que aparezcan algunos de ellos de forma más general. Estos trastornos son:
a) MALA LATERALIZACION: los niños que presentan alguna alteración en la evolución de su lateralidad suelen llevar asociados trastornos perceptivos, visoespaciales y del lenguaje que vienen a constituir el eje de la problemática del disléxico. La lateralidad en si influye en la motricidad, de tal modo que un niño con una lateralidad mal definida suele ser torpe a la hora de realizar trabajos manuales y sus trazos gráficos suelen ser incoordinados y en espejo.
b) ALTERACIONES DE LA PSICOMOTRICIDAD: es muy frecuente que los niños disléxicos presenten alguna alteración en su psicomotricidad. Dentro de estas alteraciones se encuentran la falta de ritmo: que se pone de manifiesto en la realización de movimientos que suelen ser disociados y asimétricos, como en el lenguaje con pausas mal colocadas y respiración sincrónica, que se harán patentes en la lectura y en la escritura. Falta de equilibrio y conocimiento deficiente del esquema corporal: la distinción de derecha- izquierda referida al propio cuerpo, el niño mal lateralizado, al poseer una imagen corporal deficiente, carece de los puntos de referencia precisos para su correcta orientación.
Según M. de Maestre “el cuerpo sitúa al sujeto en el espacio y a partir del cuerpo es como se establecen todos los puntos de referencia pro medio de los cuales se organiza toda actividad”. Así pues, del conocimiento del esquema corporal depende la estructuración espacial.
c) TRASTORNOS PERCEPTIVOS: la percepción espacial está cimentada sobre la estructura fundamental del conocimiento del propio cuerpo. Se sitúan los objetos teniendo en cuenta la posición del sujeto, de manera que la posición del espacio es relativa. De igual forma el concepto que tenga de arriba – abajo, delante – detrás, referido a sí mismo, lo proyectará en su conocimiento de las relaciones espaciales en general. En la lectura y escritura, el niño tiene que fundarse en sus coordenadas arriba – abajo, delante – detrás, derecha- izquierda, para plasmarlas en la hoja de papel y en la dirección y forma de cada signo representado.
La observación de que todos los trastornos que desencadenan la dislexia no se dan siempre en su totalidad, y de que sus manifestaciones no son tampoco las mismas, nos ha llevado a pensar en la dislexia, según el predominio de uno u otro tipo de trastornos. Así, podemos distinguir entre:
- Dislexia con alteraciones fundamentalmente viso – espaciales y motrices, cuyas características serian: escritura en espejo, confusiones e inversiones al escribir, torpeza motriz, disgrafías.
- Dislexia con alteraciones fundamentalmente verbales y de ritmo, que vendría caracterizada por trastornos del lenguaje: dislalias, inversiones, pobreza de expresión, poca fluidez verbal, comprensión baja de las reglas sintácticas, dificultad para redactar, etc.
Por tanto la dislexia se refiere a confusiones visuales entre letras de formas idénticas pero con orientación distinta p-b d-q d-b p-q. Confusiones visuales entre letras o combinaciones de letras parecidas: m-n ch-cl dr-br. Confusiones auditivas entre sonidos próximos desde el punto de vista fonético t-d p-b, A. Tomatis (1971) dice que la voz contiene solo aquello que el oído escucha. Para el “leemos por el oído”. Omisiones de consonantes o silabas. Inversiones de letras en silabas. Inversiones de letras en palabras. Añadido de consonantes. Dificultad para pasar de un renglón a otro. Trazado y dibujo defectuoso.
Hay tres tipos de dislexia: la adquirida que se refiere cuando son producidas por disfasia en el lenguaje escrito y hablado. Dislexia con disgrafía este tipo de dislexia no solo afecta a silabas y palabras sino también a números, no se tiene comprensión lectora. Dislexia verbal se refiere a la dificultad para la lectura.
- En su dinámica personal cabe destacar:
Falta de atención: debido al esfuerzo intelectual que tiene que realizar para superar sus dificultades perceptivas especificas, suele presentar un alto grado de fatigabilidad, lo cual produce una atención inestable y poco continuada. Por esta causa los aprendizajes de lectura y escritura le resultan áridos, sin interés, no encontrando en ellos ninguna motivación que atraiga su atención.
Desinterés por el estudio: la falta de atención, unida a un medio familiar y escolar poco estimulantes, hace que sientan desinterés y ausencia de atractivo hacia las tareas escolares. Lógicamente su rendimiento y calificaciones escolares son bajos. Con frecuencia, son marginados del grupo medio de la clase por su escaso rendimiento; incluso, llegan a ser considerados como niños con retardo intelectual. La posición de la familia frente a este problema es, o bien creer también que el niño tiene algún retraso evolutivo, o bien, que es un vago. Las dos actitudes son poco estimulantes y perjudican la aceptación de la problemática del niño, que reacciona frente a esta situación con un rechazo a las tareas escolares.
Inadaptación personal: un 73% de los niños con dislexia, presentan sentimiento de inseguridad vanidad y terquedad. Esto porque al no orientarse bien en el espacio y en el tiempo, se encuentra sin puntos de referencia o de apoyo presentando en consecuencia inseguridad y falta de estabilidad en sus reacciones. Como mecanismos de compensación, tiende a presentarse con un pseudo dominio, excesiva confianza en si mismo e incluso vanidad, que le llevan a defender sus opiniones a ultranza.
- MANIFESTACIONES ESCOLARES: la dislexia se manifiesta de una forma concreta en las materias básicas de lectura y escritura, con una proyección en el cálculo. Muchos niños, al iniciarse en estos aprendizajes, presentan algunas de las alteraciones que se señalan para los niños disléxicos, tales como incipiente escritura en espejo, inversiones, etc. Según la edad del niño, la dislexia presenta unas características determinadas que se agrupan por niveles de evolución. Una reeducación conveniente hará que estas aparezcan cada vez atenuadas o que incluso no lleguen a aparecer.
La dislexia del desarrollo. Es una discapacidad para el aprendizaje que se manifiesta al principio por una dificultad para aprender a leer y, más adelante, por una ortografía irregular y torpeza para utilizar las palabras escritas, no las habladas. Esa anomalía es básicamente congénita y, por lo general, de origen genético. No se debe a ninguna deficiencia intelectual o a la falta de oportunidades socioculturales, y tampoco a factores emocionales o algún defecto cerebral estructural. Quizá representa un defecto específico de la maduración, que tiende a desaparecer a medida que crece el niño. Éste es capaz de mejorar en forma considerable, en especial si se le brinda con toda oportunidad la ayuda correctiva adecuada (Critchley, 1981; citado en Young Y Tyre, 1992, pág. 29).
Con esta enumeración de posibilidades de déficit cognitivos y con la posibilidad de que la dislexia se presente con distintos grados de severidad, podemos decir que no hay dos niños disléxicos iguales. Por ello debemos estudiar con gran precisión los déficits y también los puntos fuertes que tiene un niño para el aprendizaje, antes de iniciar cualquier tipo de reeducación. De no proceder así, quizá sometamos al niño a ejercicios de reeducación con estrategias equivocadas que, además de ser para él una sobrecarga después de un horario escolar ya cargado, le harán sentir distinto e incompetente pudiendo provocar un rechazo al aprendizaje y contribuir a aumentar un fracaso escolar.
En la Revista Mexicana de Psicología vol. 1, UNAM (1990), se hace referencia a: saber leer y escribir es una necesidad imperativa debido a sus consecuencias sociales y económicas. La lectura y la escritura son herramientas indispensables en el proceso de adquisición de conocimientos; así, en el proceso de aprendizaje es necesario primero “aprender a leer” para después “leer para aprender”. Por lo cual se encuentran diversas dificultades, entre las cuales podemos encontrar:
- el proceso de aprendizaje de la lectura se puede ver afectado por diversos factores tales como falta de integridad sensorial, capacidad intelectual limitada, privación cultural, falta de motivación, inestabilidad emocional, enseñanza inadecuada, daño cerebral y problemas específicos en el aprendizaje.
- El aprendizaje como el desarrollo de la lectura es un proceso continuo y no una capacidad que se adquiere en forma automática. La lectura es un acto complejo cuyo aprendizaje pasa por diferentes etapas, en cada una de las cuales los procesos psicológicos involucrados son variables, numerosos y complejos.
La lectura es un proceso lingüístico – perceptivo complejo que la mayor parte de las personas desarrollan con rapidez y dan forma durante la educación. Con el tiempo este proceso se convierte en actos automáticos, rápidamente integrados a nivel psiconeurologicos, para dar lugar a pensamientos y conductas con sentido. Sin embargo, este proceso varia, según los individuos y depende de factores como la edad, la maduración, el sexo, la herencia, el nivel cultural,, la educación, la práctica y la motivación. Valett (2002), examina muchas capacidades cognitivas intrínsecas a la lectura; en su mayor parte, se basan en destrezas lingüístico – perceptivas básicas, como la integración y la secuenciación cognitivo- visual. Estas son precisamente las destrezas que la persona disléxica no llega a tener.
Citando a Laura Edna Aragón (1998) con respecto a la dislexia, “su principal característica es la incapacidad que tienen algunos niños para leer y escribir normalmente, a pesar de poseer adecuada inteligencia y de tener instrucción convencional y buenas oportunidades socioculturales.”
En el enfoque neuropsicológico no se considera a la dislexia como una “entidad real”; por tanto, en lugar de hablar de niños disléxicos, se hablará de niños que cometen errores de tipo disléxico, es decir, los niños disléxicos no son los que TIENEN DISLEXIA, sino que aquellos que cometen errores de tipo disléxico en la lectoescritura, siendo éstos errores el problema de conducta a modificar y no los síntomas del constructo disléxico.

Objetivos y metas:
Con base en las consideraciones anteriores se desprende el objetivo general del presente estudio que consiste en la detección de errores de tipo disléxico en niños del nivel primaria en Pachuca, con apoyo de la evaluación referida al criterio.
Objetivos específicos:
1. Detectar e identificar a los niños con dificultades de aprendizaje que con base a las habilidades relacionadas con el aprendizaje de la lecto-escritura.
2. Aplicar el instrumento de evaluación referida al criterio, IDETID-LEA a niños de segundo y tercer grado de primaria en la escuela primaria “Alfa”.
Metas a lograr:
1. Detección temprana de niños que cometen errores de tipo disléxico.
2. Contribuir en la disminución del bajo rendimiento escolar.

METODOLOGÍA
Método.
Sujetos.
Se aplicó la prueba IDETID-LEA a 37 niños elegidos de grupos ya formados y con las siguientes características: 12 niñas y 25 niños, todos ellos oscilan entre los 7 y 9 años de edad, en el momento de la aplicación del instrumento cursaban el segundo y/o tercer grado de primaria, en la escuela Alfa ubicada en la Ciudad de Pachuca.


Obtención de la muestra.
Para seleccionar a la población muestra, primero nos dirigimos con los profesores de 2do. y 3er. grado de primaria para solicitar nos refirieran a los niños que presentaban bajo rendimiento escolar, enfocándose en mayoría a niños con problemas relacionados a la adquisición de la lecto-escritura.
Situación.
Los niños serán evaluados de manera individual. El trabajo será en un aula de aproximadamente de 4 por 8 metros con mesa bancos y buena iluminación.
Instrumento.
El presente estudio requiere de un instrumento que detecte los errores de tipo disléxico que cometen los niños de nivel primaria.
El IDETID-LEA es un instrumento que dentro de la perspectiva de evaluación conductual es una prueba de tipo “referida al criterio”, donde la posición del sujeto depende del estatus absoluto de la cualidad que es objeto de la medición Livingston (1972; citado en Martínez, 1981). Este instrumento de evaluación detecta errores de tipo disléxico en niños de segundo al quinto grados de primaria. Elaborado por Laura Edna Aragón. Estandarizado en México.
El instrumento consta de tres partes: prueba de dictado, prueba de lectura y prueba de copia. Cada parte, a su vez, está integrada por las subpruebas que evalúan los diferentes universos de generalización.
Materiales.
Además del instrumento especificado se requieren lápices para cada niño, hojas cuadriculadas, hojas de raya y una grabadora para el apartado de lectura.


Procedimiento.
Se solicitó al director y a los profesores la autorización para la aplicación del instrumento, así como el espacio. El instrumento fue aplicado por 3 estudiantes de Psicología de manera individual.
La aplicación se realizó de manera grupal e individual; siendo esto de la siguiente manera: la prueba de dictado y copia fue aplicada en 4 sesiones de manera colectiva a niños y niñas, divididos por grados y la aplicación de la prueba de lectura fue de forma individual en 2 sesiones no consecutivas. Se llevo el orden de: la primera sesión se evaluara la primera parte de dictado; en la segunda sesión se evaluara la segunda parte de dictado; en la tercera se evaluara la primera parte de lectura; en la cuarta se evaluara la segunda de lectura; en la quinta sesión se evaluara la primera parte de copia y en la sexta se evaluara la segunda parte de copia.


RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos son: los niños de 2do. Grado en el área de dictado cometen en un porcentaje del 32% errores de omisión, seguidos por errores de confusión en un 24%, sustitución con18%. Las letras con la cuales se tiene mayor confusión son la d por b, p por q; las letras omitidas son la e y la a; y las sustituidas son b por d, p por q, y en sonidos la s por la z, ll por y, la ñ por la ch, la s por la c, la m por la n, la j por la g.
En el área de copia los errores de confusión son en 10%, mayúsculas por minúsculas 4%, secuenciación 12%.
Niños de 3er grado: errores de omisión 28%, errores de sustitución 20%, confusión 18%.
En el área de copia los resultados son considerablemente bajos en grado de error: confusión 4%, sustitución 4%, confusión 5%, dirección 2%.
La conclusión dada por los resultados nos lleva a identificar problemas en la grafo-fonética, ya que como se puede apreciar en el área de dictado son obtenidos los porcentajes más altos de error. Más sin embargo, en la prueba de copia los niños cometen menor número de errores de tipo disléxico.
Por tal motivo nos sumamos a las investigaciones que ya se han realizado sobre este tema, enfocándonos en la detección temprana de niños que cometen errores de tipo disléxico, analizando dichos errores como un conjunto de conflictos que generan en el niño procesos psicológicos erróneos provocados por las presiones y tensiones del ambiente circundante en el que se envuelve al niño.
Tenemos el compromiso de detectar tempranamente a niños que presentan el problema expuesto en esta investigación y dejar las bases para que en investigaciones posteriores se realice el seguimiento y tratamiento en la corrección de errores de tipo disléxico para con ello el niño lleve a cabo de manera exitosa la adquisición de la lecto – escritura en el proceso de enseñanza aprendizaje tanto en el grado escolar en el que se encuentra y en los subsiguientes.
No se debe dejar de lado el hecho de que los errores que se cometen durante la adquisición de la lecto – escritura son inherentes al proceso, pero que en base a la detección temprana pueden ser corregidos no solo con el fortalecimiento de las habilidades en los niños durante este proceso, sino que aunados con el apoyo de los profesores y con la implementación de estrategias le permitan al niño superar la etapa en la que se encuentra.
Creemos que es importante analizar estos casos especiales ya que con su adecuada detección y sumada a futuras investigaciones se podría estructurar un adecuado plan de intervención y apoyar en la solución de este tipo de problemas.


Es pues, nuestra investigación una propuesta emprendida y consciente para la solución de un problema escolar que impide el desarrollo de nuestros futuros profesionistas.